Repsol YPF presentó la semana pasada unos resultados notablemente inferiores a los del ejercicio anterior, que unidos al presunto plan del gobierno de Cristina Fernández Kirchner para nacionalizar su filial en Argentina, hicieron que la acción sufriera en las sesiones posteriores a la publicación de resultados.
El pasado 2011 no ha sido un buen año para la compañía del Sol, sus beneficios se redujeron significativamente debido a factores como la situación de guerra en Libia, y a las huelgas y parones en la producción de YPF. A estos motivos, que lastraron las cuentas de la petrolera, hay que añadir los momentos de inestabilidad en el consejo de administración.
No obstante también hay que tener en cuenta que el año 2010 fue un año extraordinariamente bueno para Repsol debido al acuerdo de explotación en Brasil firmado con la petrolera china Sinopec sobre uno de los mayores hallazgos en la historia de la compañía española.
Con todo y con eso, Repsol obtuvo un 53.3% menos de beneficio neto en 2011 en relación a 2010, siendo la parte de beneficio neto recurrente un 7.9% menor en el último periodo.
La cifra total de beneficios netos ronda los 2200 millones de euros, con 1300 millones pertenecientes al negocio recurrente que no tiene en cuenta ingresos extraordinarias.
A pesar de otros factores favorables como la subida del precio del crudo y del gas, o la reducción de los costes en la producción, la petrolera no consiguió superar los escollos externos que lastraron su beneficio final.
Fuente: Morningstar Direct. Lo que en Morningstar llamamos el "Economic Moat" es la ventaja competitiva que posee la compañía que puede ser Baja ("Narrow"), Alta ("Wide") o Inexistente (None).
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